La familia Santillán

15 de abril de 2022

A Tatiana, de tres años, y a su madre, Juana, les gusta comer, cocinar y ver películas juntas. Sus juguetes favoritos son Minnie Mouse, Frozen y los unicornios. Le gusta ver Mickey Mouse Clubhouse y Minnie Mouse. ¿Sus comidas favoritas? Las judías, todo tipo de bayas (mora, arándanos, frambuesas y fresas), tamales, nuggets de pollo, queso, chocolate, patatas fritas, agua y leche de almendras. Tatiana podría ser una futura ratón de biblioteca; por ahora se contenta con mirar libros.

Diagnóstico del tumor de Wilms

Su madre, Juana, recuerda la sucesión de acontecimientos que rodearon el diagnóstico de cáncer y que, en un abrir y cerrar de ojos, cambiaron para siempre la vida de su familia.

Tatiana comenzó a sentirse mal el 11 de septiembre de 2021. Empezó a tener fiebre intermitente, decía que le dolía el estómago y vomitó un par de veces. El 22 de septiembre tenía mucho dolor. No dejaba de llorar, se agarraba el estómago y decía que le dolía. Así que, mientras estaba en el trabajo, llamé a su pediatra y concerté una cita para el 22 de septiembre.

Cuando nuestro pediatra la evaluó, su primera impresión fue que, dado que tenía el estómago sensible al tacto, sensible y distendido, padecía apendicitis. Nos envió a la sala de urgencias del Randall Children's Hospital para que le hicieran análisis de sangre, radiografías y una ecografía para averiguar por qué tenía tanto dolor. Llegamos al hospital poco después de las 8:00 p. m. del día 22. Alrededor de las 4:00 a. m. del 23 de septiembre, nos dijeron que la iban a ingresar. Tenía un tumor del tamaño de un pomelo. Le hicieron una tomografía computarizada y una resonancia magnética más tarde ese mismo día y confirmaron que tenía un tumor de Wilms. El tumor de Wilms es un tipo de cáncer infantil que se origina en los riñones.

La familia Santillán

Tatiana, la menor de tres hermanos, vive con su madre (Juana), su padre (Daniel) y sus hermanos mayores Giovanni y Daniela. Cuando se les pregunta cómo ha cambiado sus vidas el cáncer, Juana responde: «Su diagnóstico ha afectado a toda la familia. Dejé de trabajar para quedarme en casa y cuidarla, porque tiene el sistema inmunitario debilitado». Mi marido trabaja más horas y más días para compensar económicamente. Giovanni y Daniela son ahora más conscientes de lo que es el cáncer. En general, son más cariñosos y atentos con ella y tratan de colmarla de amor. Nos hemos acercado más a Dios y sabemos que él es el sanador definitivo y la fuente de fortaleza para nosotros, así como el amor y el apoyo de amigos y familiares.

Los domingos son especialmente especiales para la familia, ya que acuden juntos a misa cada semana.

Encendedores de velas

Cuando le preguntamos a Tatian qué es lo que más le ha gustado de Candlelighters hasta ahora, Juana responde que fue Candy Cane Lane y conocer en persona a algunos personajes especiales. Creo que lo que más le gustó de Candy Cane Lane fue ver a Elsa y hacerse una foto con ella. Le encantó ver a Papá Noel y luego volver a casa para abrir sus regalos.

Asesoramiento y prioridades

Para esta familia de cinco miembros, el diagnóstico de cáncer ha supuesto muchos cambios. Aun así, Jauna afirma que nos ha hecho ralentizar el ritmo y apreciar más la vida y sus bendiciones. ¿Qué consejo daría a otras familias que se enfrentan al diagnóstico de cáncer infantil? Centrarse en lo positivo y asegurarse de no vivir con miedo. Siempre he creído que Dios tiene el control. No podemos controlar la vida ni sus resultados. Solo podemos controlar nuestros pensamientos, creencias y emociones. La prioridad principal de Juan es el cuidado de su hija, y está creando el entorno más amoroso y reconfortante para que ella prospere.